Palacio de Catalina del Águila
El Palacio de Catalina del Águila es uno de los lugares más importantes de Ortigosa de Rioalmar y una pieza fundamental para comprender la relación del pueblo con Santa Teresa de Jesús.
Catalina del Águila pertenecía a una de las familias más destacadas de Ávila en el siglo XV. Los Águila fueron una familia principal de la ciudad, vinculada a distintos palacios de la capital abulense. Como dote matrimonial, el padre de Catalina entregó una casa-palacio del siglo XV con tierras en Ortigosa. A este lugar se trasladó Catalina tras contraer matrimonio con Pedro Sánchez de Cepeda, tío de Santa Teresa.
El matrimonio vivió en Ortigosa hasta el fallecimiento de Catalina. Ya viudo, Pedro Sánchez de Cepeda permaneció en estas tierras y trajo a vivir a ellas al padre de Santa Teresa y a otros hermanos de la familia. De este modo, Ortigosa quedó unida a la memoria familiar de la Santa y a una parte importante de su juventud.
Según la tradición y la documentación conservada, Santa Teresa estuvo en Ortigosa en vida en dos ocasiones. Ella misma recordaría después la influencia de aquel ambiente familiar y su afición temprana por los libros de caballerías, a los que era muy aficionado su tío.
Pero la relación de Ortigosa con Santa Teresa no terminó con su vida. Tras su muerte en Alba de Tormes, cuando los abulenses trasladaron su cuerpo hacia Ávila, el cadáver reposó una noche en la casa de su tío en Ortigosa. Más tarde, cuando el duque de Alba exigió la devolución del cuerpo, Santa Teresa volvió a pasar por Ortigosa camino de Salamanca, reposando de nuevo en el pueblo.
Por eso se dice que Santa Teresa estuvo en Ortigosa dos veces viva y dos veces muerta. Una frase singular que resume la profunda unión entre este pequeño pueblo, la memoria teresiana y la historia espiritual de Ávila.